Hipertensión, el asesino silencioso

La hipertensión arterial es apodada por los expertos de la OMS como el "asesino silencioso". Este apelativo no es casual: la mayoría de las personas no saben que padecen hipertensión hasta que se realizan un control de la presión arterial en un centro de salud. La presión arterial alta puede desarrollarse lentamente sin provocar un dolor evidente.

Por ello, la ausencia de síntomas no significa que sea seguro. La hipertensión desatendida puede dañar el organismo lentamente y solo se percibe cuando ya ha provocado complicaciones graves como ictus, infarto de miocardio, insuficiencia renal o daño en la retina del ojo.

10 síntomas que deben tomarse en serio

En la mayoría de los casos, los pacientes con hipertensión experimentan dolor de cabeza, especialmente por la mañana y en la parte posterior de la cabeza. Además, hay que estar atentos a los mareos o la sensación de flotar, los zumbidos en los oídos, la visión borrosa, así como a un cuerpo que se fatiga fácilmente sin una causa clara.

Otros síntomas incluyen dolor o sensación de opresión en el pecho, dificultad para respirar durante actividades ligeras, palpitaciones o latidos irregulares, hemorragias nasales sin causa aparente, náuseas y vómitos, ansiedad, confusión e incluso temblores musculares. Si experimenta varios de estos síntomas de forma habitual, realícese un control de la presión arterial de inmediato.

Cuidado con la crisis hipertensiva

La condición se vuelve una emergencia cuando la presión arterial alcanza cifras muy altas, es decir, sistólica de 180 mmHg o más y diastólica de 110 mmHg o más. Esta condición se denomina crisis hipertensiva y requiere atención médica inmediata porque corre el riesgo de desencadenar un accidente cerebrovascular, un ataque cardíaco, insuficiencia renal u otros daños a órganos vitales.

Los síntomas de una crisis hipertensiva incluyen dolor de cabeza intenso que aparece de forma repentina, dolor torácico fuerte, dificultad respiratoria grave, alteraciones visuales hasta visión doble, confusión o disminución del estado de conciencia, así como debilidad en un lado del cuerpo. No demore en buscar atención médica si aparecen estos síntomas.

Rutina para controlar la presión arterial

Los expertos coinciden en que la medición rutinaria de la presión arterial es el paso más eficaz para detectar la hipertensión de forma temprana. La medición puede realizarse uno mismo con un tensiómetro digital de venta libre, pero la evaluación médica sigue siendo importante para valorar el riesgo y otras condiciones relacionadas.

Si tiene factores de riesgo como antecedentes familiares de hipertensión, sobrepeso, hábito de fumar o malos patrones de sueño, realícese controles con más frecuencia. Consulte a un médico para obtener un diagnóstico y un plan de tratamiento adecuados antes de que ocurran complicaciones.