Causas del dolor de muelas

El dolor de muelas se debe, con mayor frecuencia, a la caries dental, provocada por la acumulación de placa que daña el esmalte. Otras causas incluyen la inflamación de las encías (gingivitis), infecciones o abscesos en la raíz, dientes agrietados por masticar alimentos duros, retracción de las encías y muelas del juicio crecidas de forma oblicua (impacción) que presionan al diente contiguo.

Incluso una cavidad sinusal inflamada puede provocar un dolor que se percibe como un dolor de muelas superiores. Una persona corre mayor riesgo de sufrir dolor de muelas si fuma, padece diabetes o consume ciertos medicamentos, como fenitoin y fármacos inmunosupresores. La falta de higiene bucal es la causa de la mayoría de los casos.

Cómo aliviar el dolor de muelas en casa

Para un dolor leve, algunas medidas en casa pueden ayudar a aliviarlo. Enjuáguese la boca con una solución de media cucharadita de sal en un vaso de agua tibia durante 30-60 segundos para eliminar restos de comida y reducir la inflamación. Limpie los espacios entre los dientes con hilo dental (dental floss) para retirar la placa atrapada.

Aplicar una compresa fría sobre la mejilla en la zona dolorida durante 15-20 minutos para calmar el nervio y reducir la hinchazón. Los analgésicos de venta libre, como paracetamol o ibuprofeno, pueden tomarse según la dosis recomendada. Mientras persista el dolor, evitar alimentos o bebidas demasiado calientes, frías, dulces o ácidas, y no masticar del lado del diente afectado.

¿Cuándo hay que ir al dentista?

El tratamiento por cuenta propia es solo provisional. Acuda de inmediato al dentista si el dolor persiste más de dos días, resulta muy agudo al masticar, se acompaña de inflamación de las encías o de la cara, o aparece fiebre. Esas señales apuntan a una infección que requiere atención profesional.

En la clínica, el médico examinará los dientes, las encías y la cavidad bucal, a veces con apoyo de una radiografía. El tratamiento se ajusta a la causa: empaste para caries, tratamiento de conducto si la raíz está infectada, extracción si no puede conservarse o por una muela del juicio impactada, y antibióticos como amoksisilin si se debe a una infección bacteriana.

Prevenir la reaparición del dolor de muelas

Prevenir siempre es mejor que tratar. Se recomienda cepillarse los dientes de forma correcta dos veces al día con pasta dental con flúor, limpiar los espacios interdentales con hilo dental y utilizar enjuague bucal antiséptico cuando sea necesario. Limitar el consumo de alimentos demasiado duros, dulces y ácidos, que pueden erosionar el esmalte dental.

Acudir al dentista al menos una vez cada seis meses, aunque no haya molestias, para detectar a tiempo pequeñas caries o sarro. Dejar de fumar y mantener el nivel de azúcar en sangre dentro de lo normal si se padece diabetes, ya que ambos influyen en la salud de los dientes y las encías.